Autor: John Ahmed Camargo López, cronista independiente.
En el corazón del Amazonas, uno de los ecosistemas más biodiversos del planeta, un descubrimiento ha despertado el interés de científicos y laboratorios de todo el mundo. Se trata de un hongo milenario conocido por los pueblos indígenas como “Yaré Shanu”, que ha sido utilizado durante siglos con fines curativos, pero cuya verdadera potencia apenas está siendo revelada por la ciencia moderna.
Investigadores de Brasil, en colaboración con universidades europeas, han aislado compuestos bioactivos del hongo que muestran una eficacia sorprendente en el tratamiento de enfermedades como el cáncer pancreático, la esclerosis múltiple y ciertas infecciones resistentes a antibióticos. Los compuestos tienen propiedades inmunomoduladoras y antimicrobianas que podrían abrir nuevas rutas terapéuticas.
Lo más fascinante es que estos efectos se logran con dosis mínimas y sin efectos secundarios graves, al menos en estudios preliminares con ratones y cultivos celulares. La próxima fase será desarrollar tratamientos sintéticos basados en la estructura química del hongo, con ensayos clínicos previstos para los próximos tres años.
Además de sus aplicaciones médicas, este hallazgo renueva el debate sobre la importancia de conservar el Amazonas, ya que miles de especies aún no catalogadas podrían contener soluciones para enfermedades que hoy parecen incurables.
Puede que sea potencial terapéutico para enfermedades sin cura, también se habla que sea una alternativa natural a medicamentos sintéticos agresivos e incentiva la conservación del ecosistema amazónico.
A tener en cuenta:
¿Y si el remedio para el cáncer estaba escondido en un hongo que crece sobre la corteza de un árbol milenario?
Publicado el: 2025-04-10 15:49:22