Autor: John Ahmed Camargo López, cronista independiente.
El fútbol, ese espectáculo que mueve pasiones y une culturas, también esconde rincones oscuros que rara vez salen a la luz. Más allá de los estadios llenos y los contratos millonarios, existen historias de futbolistas que desaparecieron en su mejor momento, dejando tras de sí interrogantes sin resolver.
Uno de los casos más misteriosos fue el del colombiano Albeiro "El Palomo" Usuriaga, quien tras brillar en el América de Cali y en la selección colombiana, fue asesinado en extrañas circunstancias en 2004. Su muerte dejó una sombra de duda sobre los vínculos entre el fútbol y el crimen organizado en Sudamérica.
En África, el camerunés Marc-Vivien Foé se desplomó en pleno campo durante la Copa Confederaciones en 2003. Aunque su fallecimiento fue atribuido a una condición cardíaca, para muchos su caso evidenció la falta de controles médicos rigurosos en jugadores que soportan presiones físicas y psicológicas extremas.
En Europa, la desaparición mediática del prodigio alemán Sebastian Deisler, quien fue considerado el futuro del fútbol germano, sorprendió al mundo. Aquejado por lesiones y una profunda depresión, Deisler abandonó el fútbol a los 27 años. Años después confesó que nunca fue feliz dentro de ese mundo competitivo.
Una historia aún más desconcertante es la del portero argentino Emiliano Sala, cuyo trágico accidente aéreo en 2019, cuando iba a firmar con el Cardiff City, expuso irregularidades en la gestión de transferencias y la precariedad en que viajan algunos jugadores, aún en clubes de alto nivel.
“Nadie habla del costo emocional. Solo ven el gol y el festejo, pero hay muchos jugadores que viven un infierno silencioso.”
—Excompañero anónimo de Deisler, citado por medios alemanes.
Estos casos abren la puerta a una conversación más profunda sobre el precio del éxito, la explotación mediática, las presiones económicas y las redes invisibles que dominan el negocio del fútbol.
Detrás de cada jugador que brilla en la cancha, hay un ser humano enfrentando sus propios demonios. Algunos logran sobrevivir, otros simplemente desaparecen.
Publicado el: 2025-04-12 01:36:39